martes, 15 de noviembre de 2011

ACCESOS VENOSOS

Acceso intravenoso con catéter periférico:

Esta técnica consiste en llegar hasta el interior de una determinada vena periférica atravesando los tejidos con un catéter, para dejarlo alojado en ella con la finalidad de mantener abierta una vía a la circulación venosa para realizar procedimientos diagnósticos o terapéuticos.


Material:
-Prescripción médica firmada.
-Guantes no estériles.
-Catéter intravenoso ( el más conocido es el Abbocath): se eligirá siempre el catéter de menor tamaño posible, teniendo en cuenta la finalidad del acceso venoso, porque minimiza el riesgo de flebitis.



Se realizará una inspección y palpación del miembro a pinchar, empezando por las manos hacia arriba, se intentarán evitar las flexuras y las zonas de rozamiento.
Nunca se usará un miembro en el que existan problemas de drenaje linfático, como ocurre en la mastectomía.
-Compresor: debe estar a una distancia de aproximadamente 10cm del punto de punción, nunca se anudará, no se interrumpirá el flujo arterial ni se tendrá colocado más de 3 minutos.
-Algodón o gasas.
-Antiséptico ( preferentemente clorhexidina)
-Apósito transparente (para observar en todo momento el lugar de punción y poder ver con facilidad si existen complicaciones).
-Contenedor para el desecho del material punzante.
-Equipo de perfusión o tapón heparinizado.
Es importante informar en todo momento del procedimiento al paciente para evitar la ansiedad causada por el dolor del pinchazo, temor a que el catéter se doble y se les clave además de avisar de la limitación de movimiento del miembro en la que se quede alojado el catéter.




Es recomendable cambiar la vía venosa periférica cada 7 días aproximadamente (teniendo en cuenta la situación del paciente, si se va de alta en un par de días o si tiene venas de difícil punción) así como hacer la cura y el cambio del apósito, si es transparente cada 3 o 4 días a no ser que se ensucie o moje. Evidentemente, cuanta más manipulación más riesgo de infección.

Posibles complicaciones:
-Flebitis: inflamación de la vena utilizada, caracterizada por la presencia de la tétrada inflamatoria. Se suele tratar con agua de Burrow (acetato de aluminio al 5%).
-Hematoma: extravasación de sanguínea en el sitio de punción que aparece durante o después de la colocación del catéter. Debida a la perforación de la vena.
-Infiltración: extravasación al tejido celular subcutáneo, de la sustancia instilada a través del catéter.
-Trombosis: es la oclusión total o parcial de un vaso sanguíneo por un coagulo de sangre. Por eso es importante su heparinización (muy común el Fibrilín) si el uso del catéter es intermitente para evitar esta complicación.
-Celulitis: es la inflamación aguda del tejido conectivo de la piel que resulta de una infección generalmente por estafilococos, estreptococos u otras infecciones bacterianas.
-Reaccion vagal :por el dolor o por la impresión de ver la sangre: si fuese necesario se abandonaría la técnica y se colocaría al paciente en posición de Trendelemburg
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