miércoles 29 de febrero de 2012

ACCESO SUBCUTÁNEO

ACCESO SUBCUTÁNEO

Técnica que consiste en llegar al tejido subcutáneo del paciente atravesando la piel con una aguja para depositar en él un fármaco.

MATERIAL
-prescripción médica firmada.
-fármaco prescrito.
-guantes de un solo uso no estériles.
-batea, gasas, algodón, antiséptico, jeringa y agujas subcutáneas.

PROCEDIMIENTO
-Lavarse las manos y ponerse los guantes.
-Preparar la medicación a administrar. El tejido subcutáneo es sensible al dolor, por lo que sólo se inyectarán preparados farmacológicos de poco volumen, no más de 2ml, y que no sean irritantes.
-Dar al paciente la información pertinente y preparar el entorno preservando la intimidad. Si el paciente se tuviera que administrar una medicación de manera crónica, como por ejemplo la insulina en los diabéticos , se le enseñará a él y a su familia para favorecer la autonomía, la técnica de la inyección subcutánea y la importancia de realizar una rotación de las zonas de punción para evitar lipodistrofias.
-Elegir la zona de punción y colocar al paciente en la posición adecuada, excepto la heparina que siempre se inyectará en la zona abdominal y no es recomendable aspirar ya que aumenta la posibilidad de equimosis.
Zona periescapular: de pie o en decúbito prono.
Zona superior externa del brazo: de pie o sentado.
Zona periumbilical: sentado o en decúbito supino.
Zona de la cresta ilíaca: sentado o en decúbito supino.
Zona anterior y lateral externa del muslo: sentado o en decúbito supino.
Zona superior y lateral de los glúteos: de pie o en decúbito prono.
-Pedirle que relaje la zona a pinchar, si el paciente fuese muy sensible al dolor y se pueden provocar reacciones vagales con facilidad, se podría aplicar hielo local antes del pinchazo.
-Con la mano no dominante, mantener tersa la piel de la zona de punción, bien tirando de ella o bien cogiendo un pliegue con el índice y el pulgar, de esta forma se facilita la introducción de la aguja y disminuye la sensación de dolor. No soltar la piel hasta justo antes de retirar la aguja.
-Introducir la aguja conectada a la jeringa formando un ángulo de 45º o 90º, dependiendo de la longitud de la misma. En agujas subcutáneas cortas se accederá con un ángulo de 90º.
-Antes de introducir la medicación se debe aspirar suavemente para asegurarse de que no sale sangre y no administrar el fármaco en un lecho vascular. Si no se aspira sangre, se inyectará el fármaco de forma lenta y continua evitando mover la aguja.
-Soltar la aguja con un movimiento rápido y presionar con el algodón en la zona de incisión, sin friccionar para no aumentar el riesgo de hematomas ni acelerar la absorción del fármaco.
-Recoger y desechar el material utilizado.
-Quitarse los guantes y lavarse las manos.
-Dejar todo reflejado en la hoja de enfermería.

COMPLICACIONES
-Al aspirar antes de introducir la medicación, sale sangre en la jeringa, se debe sacar la aguja, cambiarla y elegir otra área de inyección.
-El paciente se mueve durante el procedimiento, aspirar de nuevo para comprobar que n se ha canalizado ningún vaso.
-Dolor: para evitarlo se introducirá el fármaco de manera lenta.
-Reacción vagal por el dolor: se abandonaría la técnica y se colocaría al paciente en posición de Trendelemburg.
-Sangrado de la zona de punción: puede ocurrir sobretodo en pacientes tratados con anticoagulantes, se presionará la zona hasta que haya cesado.

CUIDADOS POSTERIORES
-Valorar el estado del paciente al acabar la técnica y media hora después por si aparece una reacción inesperada (alérgica o vagal).
-Informar de las reacciones posteriores que puede experimentar según el tipo de fármaco administrado.
-Dejar todo reflejado en la hoja de enfermería.



domingo 26 de febrero de 2012

ACCESO INTRAMUSCULAR

ACCESO INTRAMUSCULAR

Técnica que consiste en llegar hasta el interior de un músculo para depositar en él un fármaco atravesando la piel y el tejido subcutáneo con una aguja.

MATERIAL
-prescripción médica firmada.
-fármaco prescrito.
-guantes de un solo uso no estériles.
-batea.
-agujas intramusculares, jeringa, algodón y antiséptico.

PROCEDIMIENTO
Se debe obtener del paciente la información acerca de su estado de salud, alergias y tratamientos que está recibiendo que puedan contraindicar la técnica. También inspeccionaremos y palparemos los músculos susceptibles para el acceso en busca de hematomas, induraciones o signos de infección que los excluirían como opción para el pinchazo. Es importante tener la máxima información necesaria acerca del fármaco a administrar.
-Informar al paciente detalladamente de la técnica a realizar, porqué y precauciones posteriores. Le advertiremos de la sensación de dolor o escozor que puede experimentar, si el paciente fuese muy sensible al dolor, o éste le provocara reacciones vagales con facilidad, se podría aplicar hielo local antes del pinchazo, ya que disminuye la sensación de dolor.
-Lavarse las manos y ponerse los guantes.
-Se promoverá su intimidad, una vez elegido el músculo en el que se efectuará el acceso se le colocará en la posición más adecuada:
Zona dorsoglútea: el pinchazo se lleva a cabo en el cuadrante superior externo del músculo glúteo mayor. Las posiciones más adecuadas serán: decúbito prono con los pies hacia adentro, decúbito lateral con la rodilla y la cadera flexionadas o en bipedestación con el peso del paciente en la pierna contraria y la que va a recibir el pinchazo posicionada con la rodilla y el tobillo ligeramente flexionados.
Zona ventroglútea: el acceso se realiza en la zona ventral del glúteo mediano. La posición más adecuada será de decúbito supino o lateral con la rodilla flexionada para reducir la tensión del músculo.
Zona lateral del vasto externo: el pinchazo se efectúa en el músculo vasto externo, en la zona lateral del mismo o y en el tercio medio. La posición más adecuada será en decúbito supino o lateral con la rodilla flexionada.
Zona del deltoides: acceso en el músculo deltoides, la posición será en sedestación o en decúbito supino con el antebrazo relajado, cruzado sobre el abdomen.
-Prepara la medicación a administrar, el volumen máximo a introducir en cada músculo es de 5ml, excepto en el deltoides, que al tener menor masa muscular, admite como máximo 2ml. Si se tuvieran que introducir más de 5 ml en algún músculo habría que cambiar de plano.
-Pediremos al paciente que relaje el músculo, hay dos maneras para pinchar: el sistema abierto, primero se pincha con la aguja y posteriormente se uniría la jeringa, y el sistema cerrado, se pincha al paciente con la aguja y la jeringa unidas.
-Desinfectamos la zona, introducimos la aguja sujetándola con el primer y el segundo dedo de la mano dominante, formando un ángulo de 90º con la piel, con un movimiento rápido, firme y seguro. Para contribuir a que el músculo se relaje, justo antes de introducir la aguja se pueden dar unos golpecitos al lado de la zona de punción. Los golpes se darán con el dorso de los dedos tercero, cuarto y quinto de la mano dominante, mientras que con el primer y el segundo dedo se sujeta la aguja de punción.
-Antes de introducir el fármaco, se aspirará suavemente para asegurarse de que no sale sangre por estar en un lecho vascular. Si se aspirara y saliera sangre retiraremos la aguja, la cambiaremos y elegiremos otra área de inyección.
-Si no se aspira sangre, inyectar el fármaco de forma lenta y continua evitando mover la aguja y esperar 10 segundos antes de retirarla, para que la medicación se distribuya en el músculo.
-Retirar la aguja con un movimiento rápido y hacer con el algodón un suave masaje apretando en la zona de incisión para favorecer la absorción del fármaco.
-Recoger y desechar el resto del material utilizado.
-Quitarse los guantes y lavarse las manos.
-Dejar todo reflejado en la hoja de enfermería.


POSIBLES COMPLICACIONES
-Al aspirar aparece sangre en la jeringa, habría que retirarla, cambiar y elegir otra área de inyección.
-El paciente se mueve durante el procedimiento, se aspiraría de nuevo para ver si con el movimiento se ha canalizado algún vaso sanguíneo accidentalmente.
-Dolor, para disminuirlo se inyectará el fármaco lentamente.
-Reacción vagal por dolor: si fuera necesario se abandonaría la técnica y se colocaría al paciente en posición de Trendelemburg.
-Sangrado en la zona de punción: puede ocurrir sobre todo en pacientes tratados con anticoagulantes. Para solucionarle se presionará sobre la zona hasta que haya cesado.

CUIDADOS POSTERIORES
-Valorar el estado del paciente al acabar la técnica y media hora después por si aparece alguna reacción inesperada (alérgica o vagal):
-Informar de las reacciones posteriores que puede experimental según el tipo de fármaco administrado (por ejemplo, el dolor que notará en la zona de punción los días posteriores a la vacunación antitetánica).
-Dejar todo reflejado en la hoja de enfermería.

ACCESO INTRAMUSCULAR CON TÉCNICA EN Z
Si el fármaco a administrar es irritante del tejido subcutáneo o puede producir tinción de la piel es preferible usar la técnica en Z.
Esta técnica se puede realizar en la zona dorsoglútea y ventroglútea, se realiza el mismo procedimiento que el especificado anteriormente, la única diferencia es que antes de introducir la aguja, con la mano no dominante se desplazará lateralmente la piel y el tejido subcutáneo, sobre el músculo, un mínimo de 2.5cm y no se soltará hasta haber extraído la aguja tras la administración del fármaco.
Tras los diez segundos se retirará la aguja e inmediatamente se soltará la mano no dominante para que la piel y el tejido subcutáneo vuelvan a su posición anatómica normal haciendo que la incisión que ha provocado la aguja forme ahora una trayectoria en zig-zag que evita que el fármaco pase al tejido subcutáneo. No se debe dar masaje después de la inyección en z.

sábado 25 de febrero de 2012

ACCESSO INTRADÉRMICO

ACCESSO INTRADÉRMICO

Técnica que consiste en acceder al interior del tejido dérmico con una aguja para depositar un preparado con fines diagnósticos o terapéuticos.

CONTRAINDICACIONES Y PRECAUCIONES
-Se debe obtener del paciente la información acerca de su estado de salud, alergias y tratamientos que está recibiendo que pudieran contraindicar la técnica.
-Hacer previamente una inspección y palpación de la zona, se buscará un zona libre de vello, lesiones o manchas.
-Obtener toda información necesaria acerca del fármaco a administrar. Esta técnica admite únicamente la administración de pequeñas cantidades de fármaco, de entre 0,1 y 0,5ml.
-La técnica se utilizará principalmente con fines diagnósticos (pruebas de alergia, tuberculina..) para lo cual se marcará alrededor de la zona de punción con un círculo hecho con rotulador indeleble.

-Tras la técnica no se presionará ni se friccionará el punto de inyección, bastará con una suave pasada de algodón impregnado con antiséptico.
-Cerciorarse de que no sale sangre del punto de inyección tras la técnica.

MATERIAL
-Prescripción médica firmada.
-Fármaco prescrito.
-Guantes de un solo uso no estériles.
-Batea.
-Agujas intradérmicas, jeringa.
-Algodón, antiséptico incoloro.
-Rotulador indeleble.

REALIZACIÓN DEL PROCEDIMIENTO
-Lavarse las manos y ponerse los guantes.
-Preparar la medicación a administrar.
-Dar al paciente la información pertinente y preparar el entorno preservando la intimidad.
-Elegir la zona de punción y colocar al paciente en la posición adecuada.
Cara anterior del antebrazo: paciente en sedestación con el antebrazo exte
ndido y apoyado.
Zona pectoral: paciente en sed estación o en decúbito supino.
Zona subescapular: paciente en bipedestación o decúbito prono.
-Desinfectar la zona con el antiséptico incoloro y dejar secar. Montar la aguja intradérmica con la jeringa.
-Con la mano no dominante mantener tersa la piel de la zona de punción, tirando de ella para facilitar la introducción de la aguja y disminuir la sensación de dolor.
-Introducir la aguja no más de 3ml por debajo de la epidermis formando un ángulo de entre 5 y 15º con la piel y con el bisel hacia arriba.
-Inyectar el fármaco de forma lenta y continua, evitando mover la aguja, constatando que se forma una vesícula.
-Retirar la aguja y asegurarse que el punto de inyección no sangra. Con el algodón empapado en antiséptico incoloro damos una suave pasada sobre la zona de punción sin apre
tar ni friccionar.
-Marcar alrededor de la zona de inyección con un círculo de rotulador indeleble y recordar al paciente que ni se lave ni se toque en la zona marcada.
-Recoger y desechar el material utilizado, lavarse las manos y dejar todo registrado en la hoja de enfermería.

POSIBLES COMPLICACIONES
Si al introducir el preparado no aparece la vesícula, se tendría que volver a realizar la técnica, ya que no será valida porque se habrá introducido la sustancia más allá del tejido dérmico.

CUIDADOS POSTERIORES
-Valorar el estado del paciente al acabar la técnica por si pudiera aparecer una reacción inesperada como podría ser una reacción alérgica o vagal.
-Informar de las reacciones posteriores que puede experimentar según el tipo de fármaco administrado (por ejemplo, la induración que puede aparecer tras la prueba de la tuberculina ).
-Dejar todo reflejado en la hoja de enfermería.

miércoles 22 de febrero de 2012

ACCESO ARTERIAL

ACCESSO ARTERIAL

Técnica que consiste en acceder al interior de una arteria con una aguja, para la extracción de sangre con fines diagnósticos.

CONTRAINDICACIONES Y PRECAUCIONES
-Obtener del paciente información acerca de su estado de salud y los tratamientos que está recibiendo que puedan contraindicar la técnica o hiciesen tomar determinadas precauciones, como sería un aumento en el tiempo de compresión tras la técnica en el caso de que estuviera tomando anticoagulantes.
-Inspección y palpación de la zona donde se decida realizar la técnica en busca de hematomas, edemas, induraciones o signos de infección que la excluirían como opción para el pinchazo.
-Si se va a pinchar en la arteria radial, se llevará a cabo previamente el test de Allen.
-Si el paciente estuviese recibiendo oxigenoterapia en el momento de realizar la técnica, habría que dejarlo reflejado para tenerlo en cuenta a la hora de valorar los resultados.

MATERIAL
-orden médica firmada
-guantes estériles de un solo uso
-batea, set para acceso arterial de jeringa con anticoagulante, aguja y tapón.
-antiséptico, gasas estériles, esparadrapo hipoalérgico.

REALIZACIÓN DEL PROCEDIMIENTO
-Lavarse las manos.
-Dar al paciente la información pertinente sobre la técnica que se le va a realizar, porqué
se va a llevar a cabo y las precauciones posteriores que debe tener. También se le comunicará la sensación de dolor que puede experimentar.
-Preparar el entorno, preservando la intimidad.
-Elegir la zona de punción y colocar al paciente en la posición adecuada:
Arteria radial: paciente sentado, en semi-Fowler o en decúbito supino, con el antebrazo extendido, en ligera rotación externa y la muñeca en hiperextensión. El ángulo de la aguja respecto a la piel será de 45º. Tras la punción se comprimirá entre 5 y 10 minutos.
Si se va a pinchar en la arteria radial habrá que asegurarse de que la cubital es permeable para irrigar a mano por sí sola y viceversa, porque con la técnica se podría alterar el riego de una de las arterias y comprometer la mano. Para ello se realizará el test de Allen:
Se pedirá al paciente que con la mano levantada, cierre el puño y apreté fuerte con el objeto de vaciarla de sangre. Localizamos las arterias radial y cubital, presionamos con los dedos hasta que cese la circulación a la mano, pedimos al paciente que abra la mano y constatamos la palidez de la misma, soltamos la presión sobre la arteria cubital y comprobamos que la coloración sonrosada normal de la mano regresa a ésta antes de 5 segundos, si tardara más de 5 segundos en volver , seleccionar otra arteria para la técnica. Repetir la operación con la arteria radial.
Arteria humeral: paciente en decúbito supino o semi-Fowler, con el brazo extendido, en rotación externa y el codo en hiperextensión. . El ángulo de la aguja respecto a la piel será de 60º. Tras la punción se comprimirá entre 10 y 15 minutos.
Arteria femoral: paciente en decúbito supino con ligera abducción y rotación externa de la pierna . El ángulo de la aguja respecto a la piel será de 90º. Tras la punción se comprimirá entre 10 y 20 minutos.
-Una vez elegido el punto de punción se desinfectará la zona con antiséptico. Palparemos el pulso e introduciremos la aguja, una vez en el interior de la arteria, la jeringa se llenará de sangre sin necesidad de aspirar.
-Inmediatamente a la extracción de la aguja, presionar el lugar de punción con una gasa, Antes de retirar la presión, verificar que no sangra y dejar colocada una gasa con esparadrapo ejerciendo ligera presión.
-Se retirará la aguja de la jeringa, se eliminarán las burbujas de aire que pudiera contener, se pondrá el tapón pertinente y, tras etiquetarla, se enviará al laboratorio.
-Dejar todo reflejado en la hoja de enfermería.



COMPLICACIONES
-Dolor: es normal que aparezca cierto nivel de dolor.
-Reacción vagal por el dolor: si fuese necesario, se abandonaría la técnica y se colocaría al paciente en posición de Trendelemburg.
-Sangrado en la zona de punción: sobretodo en pacientes tratados con anticoagulantes, para solucionarlo se aumentará el tiempo de presión y se finalizará cuando el sangrado haya finalizado.

CUIDADOS POSTERIORES
-Evaluar el estado general del paciente al acabar la técnica.
-Valorar neurológicamente la zona inervada pr los nervios que pasen cerca del lugar de punción.
-Valorar el pulso cada 10 minutos en la media hora posterior a la punción para evaluar el buen funcionamiento de la arteria.
-Dejar todo reflejado en la hoja de enfermería.

martes 22 de noviembre de 2011

DIABETES GESTACIONAL

DIABETES GESTACIONAL


La diabetes constituye una de las situaciones patológicas más frecuentes que pueden afectar durante el embarazo al pronóstico de la madre y de su futuro hijo.
Cerca de un 1% de todas las embarazadas presentan diabetes antes de la gestación (diabetes pregestacional) y aproximadamente hasta un 12% (dependiendo de los criterios diagnósticos empleados) puede padecerla en el transcurso del embarazo (diabetes gestacional).
La diabetes mellitus gestacional se define como la intolerancia a los hidratos de carbono que se inicia por primera vez en la gestación, exista o no la necesidad de tratarla con insulina.


Factores de riesgo.

-antecedentes familiares
-antecedentes personales: intolerancias previas a la glucosa o problemas obstétricos.
-gestación actual: edad, obesidad y alta prevalencia de DM en el grupo étnico al que pertenezca.
-otros factores: talla baja, índice de cintura/cadera alterado y la multiparidad. Además, también se asocia con frecuencia a la obesidad, HTA y la dislipemia.


Repercusiones fetales.
La resistencia insulínica y la inadecuada respuesta insulínica conllevan un incremento materno de los niveles de glucosa, aminoácidos, colesterol, triglicéridos, ácidos grasos libres y cuerpos cetónicos.
Estos nutrientes atraviesan la placenta y estimulan el páncreas fetal, contribuyendo al desarrollo de un hiperinsulinismo fetal junto con la alteración de diversos factores de crecimiento.
La descripción clásico del hijo de madre con diabetes es la de un neonato grande, con cara redonda e hipertricosis en el pabellón auricular y un aspecto pletórico. El perímetro cefálico es relativamente pequeño cuando se compara con el peso y la talla, de esta forma que la somatometría normal se ve alterada y el perímetro torácico iguala (en ocasiones supera) al perímetro craneal.
-Alteraciones metabólicas maternas precoces: cuando las alteraciones metabólicas tienen lugar en el primer trimestre de la gestación, suelen producirse abortos, malformaciones congénitas y retrasos de crecimiento intrauterino.
-Alteraciones metabólicas maternas tardías: a medida que avanza la gestación, aparece otro grupo de complicaciones, la mayoría secundarias al desarrollo de hiperinsulinismo fetal. Aunque el páncreas fetal fabrica insulina desde la octava o décima semana, la híperglucemia materna condiciona una hiperinsulinemia fetal que adquiere importancia a partir de la semana 20.
-Alteraciones del crecimiento: el sobrecrecimiento fetal más evidente a partir de las semanas 28-32, esto condiciona el desarrollo de neonatos grandes para la edad gestacional definidos como neonatos macrosómico, es decir, con un peso superior a 4kg y con un crecimiento desproporcionado. La insulina actúa como una hormona anabolizante, produciendo no solo macrosomía, sino también visceromegalia, particularmente en el corazón, hígado, bazo y placenta.
-Alteraciones metabólicas: hipoglucemia neonatal, hipocalcemia, hipomagnesemia, hiperbilirrubinemia y policitemia.
-Otras alteraciones: inhibición de la maduración del surfactante pulmonar, traumatismo intraparto y mortalidad perinatal.
La complicación más habitual es la macrosomía fetal, seguida de la hipoglucemia, hiperbilirrubinemia, hipocalcemia y la policitemia.


Repercusiones maternas.
Complicaciones como hipertensión arterial inducida por la gestación, polihidramnios, candidiasis vaginal (la diabetes constituye uno de los factores predisponentes) e infección urinario.


Repercusiones sobre la gestación.
Amenaza de parto prematuro, parto pretermino y aumento de la tasa de cesáreas.


Tratamiento.
La mayoría de las mujeres se adaptan adecuadamente al diagnóstico y siguen correctamente las indicaciones terapéuticas. Es importante una adecuada educación terapéutica en diabetes mediante un programa estructurado. Los pilares fundamentales del tratamiento incluyen la alimentación, ejercicio física, auto monitorización de glucosa y cetonuria, y en caso de necesidad, la pauta insulínica.
-dieta: un adecuado aporte energético con las proporciones correctas de cada uno de los principios inmediatos, vitaminas y minerales. Mantener las cifras de glucemia tan próximas a la normalidad como sea posible, evitar la cetonuria, que indicaría periodo de ayuno y conseguir un incremento ponderal adecuado.
-ejercicio: la actividad física regular ayuda a disminuír los niveles de glucosa en sangre y además aumenta la sensibilidad a la acción de la insulina, formaría parte del tratamiento siempre y cuando no existan contraindicaciones obstétricas.
-tratamiento insulínico: se recurre a la administración de insulina en la embarazada con DG cuando no se consiguen los objetivos glucémicos con la alimentación y la práctica de ejercicio físico.
Los objetivos glucémicos que se intentan alcanzar son una glucemia preprandial entre 70-95mg/dl y glucemias postprandiales <140mg/dl a la hora y <120mg/dl a las dos horas.
Además de conseguir estas cifras también se intentará conseguir una hemoglobina glicosilada en valores de normalidad, así como la ausencia de cetonuria e hipoglucemia.
-automonitorización: desde la IV Conferencia Internacional sobre la Diabetes Gestacional se recomienda la monitorización de la glucemia incluso en embarazadas tratadas solamente con dieta, las gestantes deberán efectuar el autoanálisis de la glucemia basal y también postprandial preferentemente una hora después de la ingesta.


Postparto.
Es conveniente realizar una sobrecarga de glucosa para descartar una alteración en el metabolismo de la glucosa. De hecho, casi un 30% de las gestantes pueden arrastrar algún tipo de disglucosis y aproximadamente la mitad de ellas desarrollarán una diabetes tipo 2, el 40% pasados 15 años de la DG.

miércoles 16 de noviembre de 2011

DIABETES

DEFINICIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LA DIABETES


La diabetes mellitus es una enfermedad crónica, compleja y de alta prevalencia, que engloba un grupo heterogéneo de trastornos metabólicos cuya característica común es la hiperglucemia crónica debida a una inadecuada secreción de insulina, una acción deficiente de ésta o ambas a la vez.
Además del metabolismo de los hidratos de carbono, también se ve afectado, aunque en menor medida, el metabolismo de las grasas y de las proteínas.
En las etapas iniciales de la diabetes, ésta se manifiesta por una intolerancia a los hidratos de carbono y una híperglucemia postprandial elevada que, posteriormente, se presenta también en ayunas.
Los síntomas que aparecen en la diabetes durante la híperglucemia se pueden agrupar en el denominado síndrome hiperglucémico: poliuria, polidipsia y polifagia, y que en ocasiones se acompaña de pérdida de peso ( síndrome catabólico).
Uno de los grandes problemas de la diabetes tipo 2 es que los síntomas no son intensos o, incluso, el paciente se muestra asintomático durante años, de manera que la enfermedad se diagnosticará de manera tardía por la presencia de complicaciones crónicas.
La mayoría de los casos de diabetes están incluidos en dos amplias categorías etiopatogénicas. Una es la diabetes tipo 1, cuya causa es la absoluta deficiencia de secreción de insulina. Los individuos con riesgo elevado de desarrollarla pueden ser identificados a menudo mediante pruebas serológicas de un proceso patológico autoinmune en los islotes pancreáticos y por marcadores genéticos.
La otra categoría, con una prevalencia mayor, es la diabetes tipo 2, cuya causa es una combinación de una resistencia a la acción de la insulina y una adecuada respuesta compensadora a la secreción de insulina. En ésta, la híperglucemia suele estar presente durante un largo periodo de tiempo antes de su detección. En este período, que normalmente es asintomático, se puede detectar la diabetes mediante la determinación de la glucemia en ayunas.
La diabetes se debe al agotamiento de la capacidad funcional de la célula beta-pancreática, que ya no puede mantener el grado de hiperinsulinismo adecuado para vencer la resistencia. En ese momento de déficit relativo de la secreción de insulina es cuando se produce la elevación de la glucemia basal y cuando generalmente se diagnostica la enfermedad.


DIABETES MELLITUS TIPO 1
Rara vez aparece en el primer año de vida (sólo un 0`5% del total). La incidencia va en aumento con la edad hasta alcanzar un pico a los 12-14 años para luego volver a descender. La diabetes tipo 1 de inicio tardío es más difícil de diagnosticar.
Se observan variaciones según la raza, con menor tasa de incidencia en Asia, Caribe y América Latina y mayor en los países nórdicos, Reino Unido, Canadá y Portugal.
Parece existir un aumento en la tasa de incidencia en estos últimos años, con un incremento medio anual en Europa del 3´4% que varía según la edad, pero con un ascenso claro y mantenido en el grupo de 0 a 4 años.
Por tanto, el incremento en la incidencia de diabetes tipo 1 apunta a la incidencia de factores ambientales, todavía desconocidos, que actúan sobre personas genéticamente predispuestas para desarrollar autoinmunidad contra las células beta-pancréticas.


DIABETES MELLITUS TIPO 2
La prevalencia de diabetes tipo 2 varía de forma considerable según los distintos grupos étnicos. Es máxima entre los indios Pima y Papago de Arizona, donde el 50% de los individuos de 50 años presentan diabetes, y entre los mexicano-americanos e indios de las islas Fiyi. La prevalencia entre las poblaciones europeas es similar a la de los blancos no hispanos de Estados Unidos, lo que indica semejanzas genéticas y ambientales en ambos grupos.
Los factores ambientales desempeñan un papel destacado. De todos ellos, el más importante es la obesidad (sobre todo adiposidad abdominal visceral). Dos tercios de las personas con diabetes tipo 2 tienen sobrepeso de grado II u obesidad y, además, hay un incremento exponencial de diabetes conforme aumenta el índice de masa corporal de la población.
Además, el ejercicio físico moderado protege de la aparición de diabetes de manera independiente a otros factores de riesgo.
A pesar del aumento de personas con diabetes tipo 2 entre la población infantil y juvenil , debido a la epidemia de obesidad infantil, existe una mayor prevalencia de diabetes tipo 2 a medida que la persona envejece. Así, la prevalencia es máxima entre los 60-75 años.
La presencia de diabetes en los progenitores es un factor de riesgo importante, pero ue sólo explica una moderada proporción de casos de diabetes en la población general (como mucho un 30%).
La diabetes tipo 2 ha sido catalogada como la epidemia del siglo XXI y se ha convertido en uno de los mayores problemas sanitarios de la actualidad. Las estimaciones indican que para el año 2030 su prevalencia alcanzará proporciones epidémicas y afectará a 366 millones de personas en todo el mundo.
La elevación crónica de los niveles de glucosa en sangre, incluso de forma asintomática, causa lesiones en múltiples tejidos, de los cuales son especialmente sensibles los pequeños vasos de la retina, riñones y nervios periféricos.
De hecho, en prácticamente todas las sociedades desarrolladas la diabetes se ha convertido en una de las principales causas de ceguera, amputaciones y enfermedad renal terminal. Además, la diabetes conlleva un importante riesgo de enfermedad cardiovascular tanto por sí sola como combinada con otros factores de riesgo como la obesidad, el consumo de tabaco, la hipertensión arterial y la dislipemia.
 
 

martes 15 de noviembre de 2011

ACCESOS VENOSOS

Acceso intravenoso con catéter venoso central:
Se utiliza para fines diagnósticos y de monitorización para medir la presión venosa central. Su empleo terapéutico más importante es en el reemplazo rápido de líquidos en pacientes hipovolémicos (hemorragias, quemaduras, etc.) y en la administración de nutrición parenteral.
Estos catéteres se caracterizan porque llegan a la vena cava superior y de ahí al tercio proximal de la aurícula derecha, desde mi punto de vista es más sencillo clasificarlos conforme a la vena que se punciona :
-subclavia, yugular o femoral (mejor en la subclavia porque tiene menos probabilidad de infección).
-de inserción periférica: basílica o cefálica, este tipo de CVC son implantados por enfermería y existen diferentes tipos de catéteres como venocath, cavafix, PICC, drum o epicutáneos (en neonatos y prematuros).
Tanto la implantación como el cuidado de estos catéteres debe ser bajo máximas medidas de asepsia y al retirarlo se debe cultivar la punta del catéter para conocer si hay riesgo de infección, si existe sospecha de infección se debe comparar el análisis de la punta del catéter con un hemocultivo extraído del acceso periférico (el número de unidades formadoras de colonias del hemocultivo procedente del acceso vascular debe ser 5 o 10 veces mayor al número de unidades formadoras de colonias en el hemocultivo de sangre del acceso periférico para que exista riesgo de infección).
Respecto a la infección de catéteres venosos es interesante el programa Bacteriemia zero: (http://www.seguridaddelpaciente.es/index.php/proyectos/financiacion-estudios/proyecto-bacteriemia-zero.HTML).


El PICC puede estar colocado de 3 a 6 meses y puede ser usado tanto en medio intrahospitalario como extrahospitalariamente, tiene dos métodos posibles de implantación:


-Técnica tradicional o “blind”:
Al ser una cateterización venosa central, la técnica ha de realizarse de una manera estéril. Empezaremos inspeccionando y palpando la piel de la zona que cubre la vena, nunca se utilizará un miembro en el que existan problemas de drenaje linfático (mastectomía).
Se informará detalladamente al paciente de la técnica a realizar, tranquilizándole y respondiendo a todas sus preguntas, como en cualquier técnica de enfermería.
Material:
-prescripción médica firmada.
-guantes estériles, mascarilla, bata estéril, paño estéril y paño fenestrado estéril.
-catéteres intravenosos tipo tambor.
-suturas cutáneas adhesivas.
-compresor, antiséptico, gasas estériles, apósitos transparentes.
-equipo de perfusión.
Una vez elegida la vena en la que se va a realizar el acceso, se preparará el campo estéril preparando todo el material a utilizar sobre el paño no fenestrado.
Se desinfectará ampliamente la zona de punción y se colocará el compresor, nos pondremos la mascarilla, bata estéril, los guantes estériles y colocaremos el paño fenestrado sobre la extremidad..
Palparemos 2-3cm del trayecto de la vena por debajo del punto de punción, fijaremos la piel con el segundo y tercer dedo de la mano no dominante para facilitar el acceso, ya efectuado el acceso se introducirá el catéter unos 5cm más manteniéndolo paralelo a la piel. Se retirará el compresor con gasas estériles, se pedirá al paciente que gire la cabeza hacia el punto de punción y con la mandíbula inclinada hacia el pecho para evitar que el catéter llegue a la yugular interna.
Colocaremos el brazo del paciente en un ángulo de 90º para facilitar el paso del catéter por las venas de la zona axilar.
Introduciremos el catéter hasta la longitud deseada, retiraremos la aguja y el mandril del catéter, conectaremos el sistema del suero al catéter y comprobaremos su permeabilidad.
Sujetaremos el catéter a la piel del paciente con suturas cutáneas adhesivas y apósitos estériles transparentes en los que se apuntará e día y la hora de colocación, es necesario realizar un control radiológico para comprobar la correcta colocación del catéter.
Dejaremos todo registrado en la hoja de enfermería como en todas las técnicas de enfermería.
Complicaciones:
-pueden aparecer arritmias cardíacas por la excesiva introducción del catéter, es recomendable tener monitorizado al paciente a la hora de realizar la técnica.
-reacción vagal por el dolor o la impresión de ver la sangre.
-flebitis
-infección del lugar de punción-bacteriemia
-desplazamiento, oclusión…


-Micropunción - técnica de Seldinger ecografiada:
http://www.asociaciondeenfermeriaeti.com/revista/?page_id=203